
🗓️ Publicado el 24/02/2026
← Volver a NoticiasMucho se ha escrito sobre electrificación, hibridación y motores de combustión. Y aunque en Nettcars somos apasionados del automóvil, vamos a intentar hacer un análisis lo más aséptico posible de la transformación que ha vivido la industria en los últimos 15 años.
Hoy en día, cuando alguien va a comprar un coche, una de las primeras preguntas que se hace es:
¿Qué motorización debo escoger?
Y es muy probable que haya escuchado en diferentes foros esa frase repetida como un mantra:
“La electrificación es el futuro”.
Nuestra opinión es clara: no, al menos no en el sentido absoluto en el que suele afirmarse.
¿Ha sido la electrificación una decisión de mercado?
La electrificación no ha sido un movimiento orgánico del mercado, sino una transformación impulsada principalmente por la regulación política. La Unión Europea marcó objetivos muy ambiciosos hacia 2035 en relación con los motores de combustión, y eso obligó a los fabricantes a reorientar sus inversiones atraídos por las subvenciones a la fabricación del vehículo eléctrico y la transformación industrial. Pan para hoy…
En paralelo, China —actualmente el mayor productor mundial de vehículos eléctricos y baterías— ha presionado fuertemente para que el mercado europeo acelere esta transición y después introducirse en tromba con todas sus marcas: BYD, Geely, MG, Omoda, JAECOO, Lynk & Co, NIO, XPeng…
El resultado ha sido una transformación extremadamente forzada de la industria europea, que ha ido por delante de la demanda real y sin escuchar al consumidor final.
Ahora estamos viendo cómo varios fabricantes empiezan a matizar sus planes, retrasar calendarios o reconsiderar estrategias, en parte por la desaceleración de la demanda eléctrica y por la presión sobre márgenes y rentabilidad. Un claro ejemplo de este cambio de rumbo lo estamos viendo en los propios reguladores y fabricantes. La propia Unión Europea ha tenido que replantear ciertos plazos y matices en la regulación prevista para 2035 respecto a los motores de combustión, abriendo la puerta a excepciones y revisiones.
En paralelo, marcas como Porsche han vivido una situación curiosa con el Macan: mientras lanzaban la nueva generación 100% eléctrica, el mercado seguía demandando la plataforma anterior de combustión, hasta el punto de convivir comercialmente durante un tiempo. La realidad del cliente no siempre acompaña el calendario regulatorio.
Mercedes-Benz es otro caso ilustrativo. Tras anunciar una estrategia claramente orientada a “solo eléctrico”, ha evolucionado hacia un enfoque multitecnología adaptado a cada mercado. Porque, curiosamente, parece que los motores de combustión contaminan en Europa… pero siguen teniendo plena vigencia en Estados Unidos o en otras regiones.
Y no son casos aislados. Grandes grupos como Ford o General Motors han revisado sus planes iniciales de electrificación total para volver a dar protagonismo a las motorizaciones híbridas, ajustando producción e inversión a la demanda real del mercado.
El mercado, como siempre, es tozudo.

El mejor termómetro: el mercado de segunda mano
Si queremos entender lo que realmente piensa el consumidor, no hay mejor indicador que el mercado de ocasión y lo que estamos viendo en los últimos años es muy interesante:
Revalorización de motorizaciones diésel sin sistemas complejos como AdBlue o hibridaciones ligeras.
Aumento del valor de vehículos más antiguos, pero con mecánicas más simples y robustas.
Depreciación muy acusada en determinados modelos eléctricos de alta gama.
Subidas notables de precios en vehículos deportivos con cambio manual o motores atmosféricos (Porsche 911, Porsche 718, BMW M2, Audi R8 V10, Ferrari 458, Lamborghini Huracan, Mercedes C63 V8 atmosférico…) por esa ya reconocida frase “ya no se van a fabricar más”, “el siguiente va a ser de 4 cilindros”, “el siguiente se va a hibridar”…
Los precios de segunda mano hablan por sí solos. Y reflejan algo muy claro: el consumidor valora fiabilidad, sencillez mecánica, autonomía real y seguridad en el valor residual.
No estamos diciendo que el eléctrico sea un error. Lo que decimos es que nos han vendido algo que no es, con un objetivo político y no con el criterio del sentido común. Consideramos que no debe haber una transición si no una coexistencia en función del uso.
¿Estamos en contra de los eléctricos?
Rotundamente no.
No somos “haters” de la electrificación. Creemos que cada tecnología tiene su aplicación lógica.
El coche eléctrico tiene sentido cuando:
El uso es urbano o periurbano.
Los desplazamientos diarios están perfectamente definidos.
Se dispone de punto de carga en casa o en el trabajo.
Se prioriza bajo mantenimiento y etiqueta 0.
En ese entorno, el eléctrico es eficiente, cómodo y sobre todo no gastas en gasolina (aunque ojo con el precio de algunos cargadores. El problema surge cuando se pretende convertirlo en solución universal.
El híbrido: el punto intermedio (con matices)
El vehículo híbrido —especialmente los enchufables— intenta aunar lo mejor de ambos mundos.
Permite circular en modo eléctrico en ciudad y mantener autonomía sin preocupaciones en viajes largos. Además, la etiqueta 0 ofrece ventajas fiscales y de circulación en grandes ciudades.
Pero también tiene hándicaps claros:
Mayor peso del vehículo. – Sustancialmente mas -
Mayor desgaste de neumáticos y frenos.
Sistemas mecánicos más complejos.
Costes de mantenimiento potencialmente superiores a largo plazo.
No es una solución perfecta, pero si que es la mejor solución cuando se dispone en casa de un único coche como la mayoría de las familias de este país.
Combustión tradicional: ¿realmente obsoleta?
Aquí conviene separar bien, y la respuesta es que NO y consideramos que le queda mucho, muchísimo futuro.
Un diésel sigue teniendo sentido si se realizan grandes desplazamientos. Son motores por lo general muy fiables y eficientes.
Un gasolina atmosférico o turbo sigue siendo una opción equilibrada para uso mixto.
Un motor deportivo tradicional sea un 4 o 5 cilindros, un V6, un 6 cilindros en línea, un V8 o ya no decir un V10 o un V12 sigue ofreciendo una experiencia de conducción que ningún eléctrico puede ni podrá replicar.
Los motores de combustión no son una tecnología fallida. Son una tecnología perfeccionada durante mas de un siglo. Lo que ha cambiado no es su utilidad, sino el entorno regulatorio.
La clave no es la ideología, es el uso
El error del debate actual es plantearlo como una guerra tecnológica o un debate moral o ecológico. Cada tecnología tiene su uso, sin desmerecer a las demás y sin querer cortar u olvidar la pasión o utilidad que generan los motores de combustión y que al final alimentan el amor por la industria y con ello las ventas y el movimiento del mercado.
La pregunta correcta no es:
¿Qué tecnología es el futuro?
La pregunta correcta es:
¿Qué tecnología encaja mejor con mi uso real?
Si haces 15 km diarios en ciudad → eléctrico puede ser perfecto si tienes otro coche en casa para desplazamientos largos.
Si haces 30.000 km al año por autopista → diésel sigue siendo muy racional.
Si buscas equilibrio y etiqueta 0 → híbrido enchufable puede encajar si además es tu único vehículo en casa.
Si buscas pasión y experiencia → probablemente combustión tradicional.
En Nettcars lo vemos cada semana asesorando clientes. No existe una respuesta universal.
Conclusión: el mercado se está reequilibrando
Después de una década de electrificación forzada, estamos entrando en una fase de ajuste. Los fabricantes revisan planes, el consumidor compara costes reales y el mercado de segunda mano corrige valoraciones.
La electrificación no es el futuro. Es una parte del futuro.
La combustión no ha muerto. Se está adaptando.
Y el híbrido es una solución intermedia con luces y sombras.
Nuestra posición es clara: ni dogmas, ni ideología, ni miedo. Solo análisis racional y adaptación al uso real del cliente. Desregularización e intromisión política y más libertad a los fabricantes. Porque al final, más allá de etiquetas y normativas, el coche sigue siendo para unos una herramienta, para otros pasión, para otros diversión y eso es lo que mueve la industria.
Cuéntanos qué modelo buscas y nuestro equipo se encargará de encontrar la mejor opción para ti, con total transparencia.
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